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Soy compradora sin plásticos novata: Mi experiencia en la selva del plástico de un sólo uso

Tiempo de lectura: 4 minutos

Frustrante. Esta es la primera palabra que me viene a la mente cada vez que intento comprar sin plásticos de un sólo uso. Es que a la que te pones las gafas verdes, todo se ve de otra manera y de repente todo es plástico. ¿Magdalenas? Plástico. ¿Arroz? Plástico. ¿Papel de váter? Plástico. Pues eso, frustrante.

Hace unos meses que decidí empezar a ser consciente de los residuos que genero como individuo y empezar a reducirlos. Personalmente soy partidaria de empezar poco a poco e ir incorporando cambios a medida que me siento cómoda con los anteriores. Así que humildemente te dejo unos consejos que me han ido muy bien para empezar esta aventura hacia una compra más sostenible y responsable.

  1. La preparación es clave. El primer paso hacia una compra sin plásticos de un sólo uso es llevar tú los envases. Bolsas de tela, fiambreras, bolsas para verdura, bolsa para el pan. Te dará la sensación de que sales de casa con la compra ya hecha, pero créeme que va súper bien. ¿La estrella del espectáculo? Un carrito de la compra. Mano de santo.
  2. Apuesta por la compra en el mercado y las tiendas a granel. Aunque cada vez hay más supermercados que aceptan envases de fuera, aún es muy difícil encontrar alternativas envasadas sin plástico en las grandes superficies. Siempre que puedas, apuesta por el comercio de tu pueblo o barrio, te atenderán genial y en este tipo de establecimientos son mucho más abiertos al tema de los envases de casa.
  3. ¡Te tocará cocinar un poco más! Al comprar en tiendas a granel y en el mercado o buscando alternativas sin envase en los súper, verás que los precocinados y ultraprocesados quedan automáticamente fuera de la ecuación. ¿Quieres saber un truco? Cocinar y congelar. Congela raciones de caldito casero, de salsas para pasta, de platos deliciosos. El día que no tengas tiempo o simplemente te dé pereza, tendrás una despensa surtida y la comida hecha en un momento!
  4. No te agobies. El camino hacia una compra sin residuos es largo y hay muchas cosas que aprender. Haz pequeños cambios y cuando formen parte de tu rutina, añade más. Salir con bolsas para la compra de casa ya es algo. Hacer una lista de la compra ya es algo. Cocinar una salsa boloñesa y congelarla en raciones ya es algo. Ir a la pescadería con los tuppers, comprar las verduras a granel en una verdulería. Poco a poco verás como los plásticos de un sólo uso van quedando atrás.

Espero que con estos consejos te animes a empezar el camino hacia una compra más sostenible y responsable con el medio ambiente. Yo sigo aprendiendo cada vez que voy a hacer la compra. Generar menos residuos plásticos es una tarea que depende de todas las personas.

Un abrazo,

Anna


Crédito de la foto: pexels.com

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